Una crónica ficticia

AVISO: Esta crónica se ha realizado con motivo de un trabajo para clase. NO ES REAL.

El alivio llega a Ucrania

La calma también llega después de la tormenta. El alto al fuego se ha declarado y, poco a poco, las tropas se han retirado. Después de ocho meses, los ciudadanos de Ucrania pueden poner un pie en la calle sin que el temor los invada.

Mientras todos se preparaban para la hora de la comida, el presidente de Rusia, Vladímir Putin hacía acto de presencia en las pantallas de todos los hogares y su voz resonaba en diferentes emisoras. Esa misma mañana, habían avisado desde el Gobierno que su presidente iba a realizar un importante aviso, por lo que todos estaban expectantes por lo que tenía que decir. Tras un prolongado silencio, su palabras no se hicieron esperar más: "a partir de este mismo momento, todas la tropas de mi país abandonarán Ucrania".

Las celebraciones no se hicieron esperar. A todo el mundo le asaltaron las ganas de salir de sus casas, compartir la alegría con sus vecinos y respirar aire como si fuese la primera vez que respiran. El espacio que una vez fue reinado por el sonido de disparos y explosiones, hoy lo llenan el sonido de voces y risas.

Aun así, estas no son lo único que ocupan las caras de la población, que también se encuentran bañadas en lágrimas con sabor agridulce: "ojalá estuviera aquí para ver esto", dice una mujer entre sollozos. La exaltación por las nuevas no ha inducido al olvido. La ausencia de esas casi 6.000 personas también se puede notar y la recuperación de sus seres queridos será más lenta que lo que han tardado los soldados rusos en abandonar los barrios ucranianos. Pero, por ahora, la noticia es recibida con alivio como anestesia.



© 2022 Laura Delgado Av. Complutense, 3, 28040 Madrid
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar